Vacunación felina

La vacunación en felinos domésticos desempeña un papel importante en el control de las enfermedades infecciosas, tanto para un gato como para una población de gatos. El protocolo de vacunación felina se establece a partir de los 3 meses de edad, previa desparasitación y evaluación serólogica del cachorro.
Básicamente la prevención se realiza contra la rinotraqueitis viral felina (virus del herpes), calicivirus y panleucopenia.
Estos virus causan enfermedades importantes e incluso la muerte. El herpesvirus y el calicivirus causan infecciones respiratorias superiores (también problemas oculares y orales), mientras que el virus de la panleucopenia causa vómitos y diarrea. Esta vacuna se considera una vacuna base tanto para gatos de interior como de exterior y se administra a partir de los 3 meses con su respectivos refuerzos pautados, cada tres años.
El virus de la leucemia felina es un retrovirus que causa leucemia, linfoma e inmunosupresión en gatos. El virus se transmite a través de la saliva, la sangre o a través de la placenta desde la madre hasta el gatito durante la gestación.
Después de un test serológico negativo para el virus, recomendamos vacunar los gatos expuestos a contacto con otros gatos desconocidos (gatos que pueden deambular en libertad) o las poblaciones felinas de más de tres gatos. Por supuesto es necesaria en gatos de personas que suelen ser casa de acogida de animales de serología desconocida. Esta vacuna se recomienda una vez al año.